Pillando a la vecina cuando se masturba

No es el marido, no es su cuñado, es su vecino, esta preciosa mujer estaba en esos momentos que toda mujer tiene. Está a solas disfrutando de un momento de intimidad muy privada, aunque por sus movimientos eróticos y caricias a sí misma vemos que es evidente que necesita un buen macho que la haga sentir plena. Su vestido amarillo por su diseño hace fácil el chupar sus tetas y hacerle de todo en el culo y coño. Podemos suponer que el vecino es de su confianza pues apareció sin necesidad de tocar la puerta y viéndola retorcerse de necesidad de placer. Raudamente sacó su polla para que ella la chupara, sin embargo era ella la necesitada de estímulo por lo que el cunnilingus no se hizo esperar, de hecho el hombre sintió un sabor casi de alta cocina al comerle la almeja a esta señorita traviesa, quien después de volver a mamar su la polla se volteó en el sofá para ser ejecutada por detrás. Esta mujer es muy seductora, con tan solo hacer unos movimientos con el culo pide que la penetre por el ano, cosa que el vecino hace con especial cuidado y rudeza. Cambian de posición para que ella salte y se sienta libre hasta que por fin el buen vecino se corre dentro. A pesar de eso vuelve por un segundo polvo hasta lanzar más leche en toda su zona púbica.

Date: julio 1, 2020